Ricardo Villanueva y la nueva licenciatura en guitarra andina y criolla de la USMP

Siguiendo con nuestra serie de entrevistas, en esta segunda oportunidad nos reunimos con Ricardo Villanueva, sociólogo de la UNMSM y experimentado concertista de guitarra andina con una importante trayectoria que incluye giras por Latinoamérica y Europa, así como dos producciones discográficas. A todo esto debemos sumarle la apertura de la primera licenciatura profesional dedicada a la guitarra andina y criolla, dentro del Instituto de Arte de la Universidad San Martín de Porres, que él mismo ha venido ideando desde hace un año y que ahora nos comparte.

Primero que nada, ¿Qué es lo que motivó la creación de una licenciatura específicamente centrada en la guitarra andina y criolla?

La idea surge de la necesidad de que nuestras culturas tradicionales sean reconocidas como saberes que están en la capacidad de ser impartidos a nivel universitario. Veíamos que hace buen tiempo la guitarra en el Perú se venía desarrollando a través de festivales, eventos y conciertos. El festival de guitarra del ICPNA, que tiene 25 años, es el más antiguo y era de los pocos que había. Cuando yo me iniciaba en la guitarra era la oportunidad de ver una vez al año a guitarristas de distintos estilos y países. Y entre todos esos guitarristas por ahí veías uno que tocaba música peruana, o a veces ninguno. El maestro Raúl García Zárate, por ahí Manuelcha Prado pero no más.

Luego empezaron a surgir nuevos festivales. Hace 4 años empezamos con el Festival “Cuerdas al Aire”, conjuntamente con el Centro Cultural Peruano Japonés. Surgió un festival en Ayacucho, y el “GuitarFest” en Lima. Se hicieron importantes iniciativas en distintos departamentos que no se pudieron mantener como festivales, pero de cuando en cuando hacen conciertos o clases maestras. Hay muchos jóvenes que se inician en la guitarra y que siguen estos eventos por las redes sociales, por el YouTube. Y algunos por su cuenta o con profesores particulares, con partituras que se han editado por ahí o con videos, han empezado a desarrollar su técnica de guitarra peruana.

Ahí veíamos un gran potencial a desarrollarse. Era necesario tener una carrera donde se pudiera estudiar esto sistemáticamente. Y además darles la información del contexto cultural de donde vienen estos géneros o formas musicales. No hay que olvidar que casi todo el repertorio de guitarra andina proviene de las culturas tradicionales andinas de nuestro país. Es música que no ha sido escrita directamente para la guitarra, sino que ha sido adaptada. Entonces para que esta música sea bien interpretada es indispensable que se entienda de qué contexto cultural nace. Para no quitarle ese aire, no quitarle el mensaje que tiene.

¿De quién nace la idea inicial, y cómo pasamos de esta al proyecto terminado que ahora se presenta?

Esto viene de una feliz iniciativa del maestro Daniel Morgade, que está a cargo de la cátedra de guitarra clásica del Instituto de Arte de la Universidad San Martín de Porres. Hace ya casi como un año me propuso elaborar este proyecto al ver la rica tradición musical y cultural que tenemos, y la necesidad de formar concertistas de guitarra a nivel profesional que sean especialistas en nuestra música. No hay precedentes de una carrera profesional de este tipo, entonces había que revisar muy bien cuál sería la metodología, la mejor forma de seleccionar e impartir estos conocimientos y los pasos a seguir. Después de un tiempo se maduró la idea y se presentó a la institución, que felizmente nos dio la acogida y tuvo la decisión de incorporar esta carrera de guitarra andina y criolla.

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Ya existen otros espacios con ofertas educativas en torno a la guitarra. La Escuela de Folklore o el Conservatorio por ejemplo. ¿Cómo entra la licenciatura dentro de este panorama, y en qué aporta o innova?

Aporta definitivamente en que es la primera universidad en ofrecer una licenciatura orientada específicamente en la formación, a nivel profesional, de concertistas de guitarra andina y criolla con sólidos conocimientos de los géneros, formas y contextos culturales de la música andina y criolla. Sin embargo, somos conscientes que los estudiantes no van a dedicarse, únicamente, a ser concertistas. Por tanto, vamos a formar profesionales eficientes en la interpretación de la guitarra andina y criolla, y que al mismo tiempo van a estar sólidamente capacitados para desempeñarse como docentes en cualquier institución educativa o centro de estudios donde se lo requiera. Además de poder realizar, arreglos, grabaciones, etc.

¿Cuáles son las características de esta nueva carrera? En cantidad de años, títulos, y si nos podrías adelantar algo de los contenidos.

Esta es una carrera universitaria completa. Son 5 años divididos en 10 ciclos en los que no solamente se va a estudiar guitarra peruana, sino las distintas materias que cursa un estudiante de música. Solfeo, piano, armonía, coro, etc. Y el curso de especialidad obviamente durante los 10 ciclos va a ser el de guitarra andina y criolla, desarrollando el aspecto principalmente de concertista. Sin excluir el trabajo en ensamble con otros instrumentos, con guitarra y canto, y el desarrollo de adaptaciones propias. Va a aprender a tocar en ensamble, que es muy importante en el desarrollo de un concertista de guitarra.

¿La carrera reflejará o conjugará los múltiples estilos dentro de la guitarra tanto andina como criolla?

Sí, el programa abarcará los géneros, formas y estilos más representativos que tenemos en la música andina y criolla. Yendo de lo más sencillo técnicamente, hasta la complejidad de los sonidos andinos, con vibratos, glissandos y pasando por el uso de afinaciones propias. El estilo ancashino, el estilo ayacuchano, el yaraví arequipeño… Y el aprendizaje de la sonoridad criolla con sus técnicas de ejecución en géneros como el vals, o la marinera en guitarra solista. No poniendo a uno como mejor que el otro, sino que dentro de cada estilo tenemos formas que son más sencillas de aprender que otras, y que se van a ir complejizando conforme avanzan los ciclos.

El que aparezca un nuevo espacio de aprendizaje de la guitarra peruana, en su faceta andina y criolla, la valida y legitima a ese nivel ¿no? La convierte en algo que ahora puede estudiarse de esta manera.

Exactamente. Yo creo que esa es la otra diferencia. El título exacto es licenciado en interpretación musical con mención en guitarra andina y criolla, y es el mismo que saca cualquier estudiante de la USMP. El darle ese nombre es muy importante, porque le da ese profesionalismo universitario a saberes tradicionales que, durante tanto tiempo, grandes maestros han desarrollado y difundido. Y se han seguido creando técnicas, pero ahora ya una institución reconoce que esos saberes están al nivel de ser enseñados en forma profesional. Permite que una persona que los estudie adecuadamente, siguiendo las normas que sigue cualquier institución educativa, pueda llegar a ser un profesional en esa materia. Además que afirma el derecho a que podamos expresarnos artísticamente, bajo ese rótulo de profesional, con un arte que viene de nuestra propia cultura.

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Ahora, ¿Crees que esta licenciatura, y otros espacios que pueden aparecer en el futuro, van a generar cambios en la concepción que tenemos sobre lo que es la música peruana, y cómo puede aprenderse la música tradicional de costa y sierra?

Yo creo que es un paso. Definitivamente va a abrir un poco el panorama, va a abrir un poco la mente de estas personas y cómo ven a la música peruana, a la música tradicional tanto andina como criolla. Y también va a ser una oportunidad para muchos jóvenes que quieren dedicarse a la música, y a veces por el prejuicio, por el miedo o la costumbre social de cómo ha sido vista esa música pues no se dedicaban a ella. En el Perú tenemos muchos músicos talentosos y de altísimo nivel, y la mayor parte de lo que ellos han aprendido lo han aprendido en la cancha. Han tenido que formarse buscándosela digamos, aprendiendo un poquito de por aquí, un poquito de por allá,  y con el ingenio y creatividad que nos caracteriza han llegado a ser grandes maestros.

Entonces más aún, imagínate que tengamos a un chico de 15 o 16 años que tiene el talento para la música y está terminando el colegio, le gusta la música y antes le decía a su papá “Quiero ser músico, a mí me gusta la música peruana”… “Pero qué, te vas a dedicar a la bohemia, a ir a las peñas”. Y no, ahora va a poder decir “No, yo voy a ser profesional en eso”. Igual como un médico y un abogado, que se pasan 8 horas estudiando al día para dar sus exámenes, este chico va a tener que hacer lo mismo para poder pasar sus ciclos y aprender todo lo que tiene que aprender. Es una forma de obligarlo a desarrollarse profesionalmente, porque si no ese talento claro lo va a seguir desarrollando, pero lo va a desarrollar en 20 años.

Algunos dicen “para ti es muy fácil porque tienes talento”, piensan que el talento ha caído del cielo y no es así. Mucha gente no se da cuenta de lo que tiene que trabajar un músico para hacer lo que hace, y a veces cosas que parecen muy sencillas en realidad son muchas horas de trabajo. Horas de trabajo en la que el músico trata de perfeccionarse a sí mismo, porque nunca estás conforme. Creo que los estudiantes van a tener muchos espejos en los cuáles mirarse a sí mismos para seguir avanzando.

Para terminar. ¿Qué crees que representa esto para el desarrollo de la guitarra peruana? ¿Una academización, una re apropiación de tradiciones, o qué posibilidades se abren a partir de ahora?

Yo creo que se abren un montón de posibilidades. Yo no me imagino si Raúl García o Manuelcha Prado, por ejemplo, hubieran tenido la oportunidad de estudiar de esa forma cuando eran jóvenes, con el talento que tienen. Porque esto de ninguna manera substituye lo que uno aprende por tradición, ni todo lo que uno absorbe por el medio en el que vive. No es un substituto, tampoco es que se va a “academizar” la música peruana. Más bien es una herramienta para que todo ese conocimiento pueda ser aprovechado al máximo.

Y por otro lado para la guitarra, y creo que para la sociedad y cultura peruana, va a ser un cambio. No se va a cambiar de la noche a la mañana, pero creo que es un paso importante. Mucha gente que veía a la música peruana con prejuicios, simplemente como una cosa de jarana, un divertimento o una cosa que se aprende por ahí, le va a tener una mirada diferente y va a ser más fácil que se acerque. Va a tener quizás un referente que diga “Ah, él es maestro en música peruana”. Así como hay un maestro en música académica que dirige obras compuestas por Mozart o Bach, va a haber un maestro que dirige o interpreta obras que ha adaptado Raúl García Zárate, u obras que han sido compuestas por guitarristas de ahora también.

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